Breve historia

Es una tecnología reciente que se populariza con Bitcoin. Al representar un registro de transacciones inmutable (sin posibilidad matemática de alterar su contenido), fue popularizado a modo libro de cuentas de una “criptomoneda” descentralizada.

Las unidades monetarias (o depósitos de valor), son sólo uno de los múltiples casos de uso de esta tecnología de creciente aceptación y uso.

 

¿Qué es blockchain?

Blockchain, o “cadena de bloques”, como indica su nombre en inglés, es una lista con bloques de datos, validados criptográficamente antes de ser insertados en la misma. A diferencia de una base de datos convencional, blockchain no reside en un servidor central, sino que cada participante (o nodo) conserva una copia actualizada de la cadena. Antes de añadir nuevos datos o bloques a esta cadena, el contenido es validado entre todos los nodos, antes de sincronizar la copia del resto de participantes. Si el valor de la nueva cadena de bloques varía a la hora de insertar un dato, esa operación es denegada de forma automática, gracias a un protocolo de consenso.

 

¿Cuándo utilizar blockchain?

Cuando queremos máxima seguridad de la integridad de la información (sin ser responsables directos de ello), es decir, constancia de no modificación.

En escenarios en que haya que demostrar de manera criptográfica (con validez legal), que los datos no han sido alterados de ninguna manera por su propietario. Esto tiene sentido a modo de garantía:

  1. Ante clientes o autoridades externas (auditoría, administraciones), para dotar de transparencia al proceso.
  2. En consorcios de múltiples participantes ajenos a la empresa, donde todos tienen acceso y poder sobre los datos.

Tener una perfecta trazabilidad de quién ha hecho qué con los datos, y mantener los valores originales de manera fácilmente identificable, dota de una confiabilidad al proceso de negocio.

 

This post is also available in: Spanish